3 premisas para empezar bien la lactancia

Cuando vamos a ser madres, nos preocupamos de todo lo que girará en torno al bebé. Queremos lo mejor, que no les falte de nada. A veces se nos olvida algo esencial: la información sobre lactancia durante el embarazo.

 Sí, una vez más, insisto: información, información y más información.

Las familias se informan mucho sobre el mejor carrito, la mejor cuna o la mejor silla para el coche, y no caen en la cuenta de informarse (bien) sobre lactancia.
Absorbe toda la info que puedas: asiste a talleres, busca actividades online que realizamos algunas asesoras, acude a grupos de apoyo a la lactancia. 
Todo lo que sepas hoy, te ahorrará dudas mañana, que ya tendrás contigo a tu bebé. Y creeme, la cosa cambia!

Si no te has informado, o no te apetece hacerlo, al menos quédate con estas 3 cosillas:

 Que no os separen, piel con piel e inicio precoz de la lactancia

Esto es crucial. En las dos primeras horas tras el parto, el bebé se encuentra en un estado de alerta tranquila gracias a las catecolaminas que ha liberado al pasar por el canal del parto. Es por ello que hay que aprovechar esa predisposición para mamar, ese estado en el que te mira y te identifica, en el que os vinculáis y todos sus sentidos están a flor de piel. Es el momento ideal para intentar un agarre espontáneo e iniciar la lactancia. Empezará a tomar calostro, esa sobredosis de inmunoglobulina A que estará proporcionándole su primera vacuna. 

 Si algo no va bien, busca ayuda, que valoren una toma, su boca, tus pechos, y cómo es vuestra lactancia

 

Acude a alguien que no solo valore al bebé y a ti, sino que además veas que te da soluciones, vías de actuación y herramientas para mejorar. Si no es así, sigue buscando. Consulta a otros profesionales (otras matronas, enfermeras de pediatría o pediatras) y busca un grupo de apoyo, asesoras de lactancia o consultoras internacionales de lactancia materna (IBCLC)

Aleja los comentarios que cuestionen tus capacidades para dar el pecho

 A veces pueden ser muy bienintencionados, pero no siempre que se lleva buena intención se consigue. Comentarios como «quizá tu leche no alimenta», o «quizá no tienes leche y ese niño tiene hambre», son desafortunados. La leche de todas las mujeres es maravillosa, y no existe ninguna leche que no alimente. Es una creencia muy errónea y completamente falsa. Todas las madres producen leche adecuada. Si el bebé necesita más cantidad de leche es algo que deben valorar los profesionales mediante la valoración del peso y el estado general del bebé, y ver por qué ocurre para solucionarlo y mantener la lactancia el mayor tiempo posible.

Y con estas 3 cosas me gustaría que te quedaras si vas a tener un bebé. Sólo esas 3.

TU BEBÉ Y TÚ SOIS LOS MAYORES EXPERTOS EN VUESTRA LACTANCIA


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