¿Se puede comer de todo dando la teta?

Producir leche es un trabajo del cuerpo femenino que conlleva un gasto de energía, además de la que ya de por sí gasta en su día a día. Se calcula que son necesarias aproximadamente 500 Kcal extra para reponer lo que supone producir leche.

Es decir, hay que aumentar unas 500 Kcal más en la dieta (saludable) de la mujer lactante, para compensar el gasto de la lactancia.

¿Puedo comer de todo?

Un rotundo SI. Pero insisto, ¡¡¡SALUDABLE, por favor!!!. Una dieta saludable obedece a las recomendaciones de la pirámide NAOS

 

Siempre digo que uno de los mejores regalos que se le puede hacer a una familia que acaba de tener un bebé es llevarles COMIDA CASERA . Te lo agradecerán infinitamente. Además, siempre aconsejo cocinar comida sana y casera y congelar cuando se aproxima el parto, para cuando el bebé esté con nosotros, que apenas tenemos tiempo y  debemos dedicarlo a su cuidado, poder descongelar y tener un plato saludable siempre disponible. Esto quizá ahora te parezca una tontería e incluso una exageración, pero después se agradece muchísimo.

La Asociación Española de pediatría recomienda a la mujer lactante “una dieta variada, equilibrada y nutritiva, acorde con las costumbres locales y el apetito de la mujer”.

Probablemente tengas un poco más de apetito, por lo que haz caso a tu cuerpo.

¿Tengo que beber más agua para producir más leche?

No. Lo mismo ocurre con la sed. Notarás que tienes más sed, sobre todo coincidiendo con el reflejo de eyección de la leche durante la toma, por la liberación de oxitocina.  Algunas mujeres lo definen como una sensación de sed súbita y urgente de repente. Tu cuerpo pide que repongas para él lo que estás usando en la producción láctea.

Pero repito, para él, no para producir más leche. Por ello es listo, y utiliza el mecanismo de la sed, para que tú no te deshidrates.

Entonces, ¿no hay alimentos que no pueda comer?

Existe un mito muy extendido de que hay que evitar determinados alimentos porque le dan mal sabor a la leche.

Una de las maravillosas cualidades de la leche materna es que su sabor cambia constantemente.

La leche materna es un producto vivo y dinámico, que va cambiando su composición, color y sabor a lo largo del día, y a lo largo de la lactancia, en función de la alimentación materna y de las necesidades concretas del bebé.

Para el bebé, es como comer un plato diferente cada día, todo un privilegio. Cuando estaba intraútero, ya el líquido amniótico que tragaba, tenía sabor adquirido por los alimentos de la madre, por lo que el bebé está más que acostumbrado a ese dinamismo y variedad de sabores. Así que no, no hay que evitar comer espárragos, ni alcachofas, ni nada, porque le dé “mal sabor a la leche”. La leche cambia, pero al bebé le gusta, y está más que adaptado a ello ya desde el vientre materno.

Además, esta variabilidad de sabores le ayuda a adaptarse mejor después a la dieta familiar, cuando se inicie la alimentación complementaria.

Aquí puedes ver una infografía muy curiosa elaborada por Alba Padró, IBCLC de Alba Lactancia, sobre los diversos colores que puede adquirir la leche de las madres.

 

Una serie de alimentos desaconsejados para la población general

Hay algunos alimentos de los que se aconseja hacer un consumo prudente, lo menor posible, pero es una recomendación para toda la población general, con especial insistencia en niños, embarazadas y lactantes.

–          Pescados grandes por su alta concentración de metales pesados (pez espada o emperador, atún, cazón…)

–          Se recomienda evitar en la medida de lo posible el consumo frecuente de paté y el hígado, por su elevadísimo contenido en vitamina A. La vit A es una vitamina liposoluble, por lo que el organismo no la excreta (elimina) por vía renal y la acumula en el tejido graso y órganos dando lugar a una hipervitaminosis.

–        Las algas, que aunque no son muy habituales en nuestra dieta, pero es necesario conocer que tienen una altísima concentración de yodo (1 solo gramo está muy por encima de la cantidad diaria de yodo recomendada)lo que puede ocasionar trastornos tiroideos en la madre y en el lactante. Además, también están contaminadas con metales pesados.

¿Influye lo que como en que tenga gases o estreñimiento?

No. Los alimentos flatulentos consumidos por la madre SOLO producen gases en el intestino materno. Pero en ningún caso el gas pasa a la sangre y de la sangre a la leche. Esto es impensable.

Sí puede ocurrir que el bebé sufra  alguna intolerancia alimentaria a algo que la madre consume, por ejemplo, a la proteína de leche de vaca, y tenga síntomas digestivos, pero ese es otro cantar.

Del mismo modo, si el bebé tiene dificultad para hacer caca, no influye para nada que la madre se atiborre a comida rica en fibra. La fibra no se absorbe, es decir no pasa a la sangre, y por tanto, no puede pasar a la leche.  Sólo tiene un efecto a nivel local, en el intestino de la madre. Es decir, si la madre se pone morada a fruta y verdura, será fabuloso para su tránsito intestinal, pero no tendrá ningún efecto sobre las cacas de su hijo.

Además, no olvides que los bebés alimentados sólo con leche materna, pueden estar varios días sin hacer caca sin que esto sea un problema.

¿Y si me gustan las infusiones?

Muchas infusiones son percibidas como inocuas por considerarse algo “natural”. Hay multitud de hierbas contraindicadas durante la lactancia porque pueden tener un efecto directo sobre la producción, disminuyéndola, o directamente pueden tener toxicidad sobre el lactante, ya que tienen poder farmacológico.

Por ello, si tomas infusiones o fitoterapia, es preciso que consultes www.e-lactancia.org para asegurarte de que es seguro.

Algunas de las infusiones contraindicadas son:

–          Hinojo. Riesgo alto

–          Fucus. Riesgo alto

–          Anís estrellado. Riesgo muy alto

–          Menta poleo. Riesgo alto

–          Alfalfa. Riesgo alto

No dejes de asegurarte antes de tomar cualquier infusión,  de que tiene un riesgo bajo o muy bajo para la lactancia.

¿Algún alimento hace que tenga más leche?

No existe evidencia científica firme sobre que ciertos alimentos y/o bebidas aumenten la producción de leche.

Si crees que necesitas aumentar tu producción, acude a un grupo de apoyo o consulta con alguien experto en lactancia antes de tomar nada por tu cuenta u ofrecer suplementos al bebé.

LA MEJOR FORMA DE AUMENTAR LA CANTIDAD DE LECHE ES LA LACTANCIA A DEMANDA Y UNA BUENA TÉCNICA DE SUCCIÓN-DEGLUCIÓN Y TRANSFERENCIA DE LECHE.

ES DECIR, QUE TU BEBÉ MAME TODO LO QUE QUIERA, EL TIEMPO QUE QUIERA, Y LO HAGA BIEN